Definición completa
El desgaste por abrasión es un fenómeno crítico en la industria minera, donde las piezas de equipos están sometidas a condiciones extremas. Este tipo de desgaste resulta de la interacción entre partículas duras y las superficies de los componentes, llevando a la pérdida progresiva de material. Este mecanismo puede clasificarse principalmente en abrasión de dos cuerpos y abrasión de tres cuerpos. En la abrasión de dos cuerpos, una partícula fija se mueve sobre la superficie de un material, similar al efecto de una lija que raspa una superficie. Por otro lado, en la abrasión de tres cuerpos, las partículas libres entre dos superficies tienen un papel fundamental, como en el caso de los molinos, donde las partículas se deslizan y chocan entre sí y con las superficies del molino.
La cuantificación del desgaste por abrasión se realiza comúnmente a través de tres métodos: la pérdida de volumen (medida en mm³, según la norma DIN ISO 4649), la pérdida de peso (en gramos) y la pérdida de espesor (en mm/año). Cada uno de estos métodos proporciona información valiosa sobre la cantidad de material que se ha perdido a lo largo del tiempo, lo cual es esencial para el mantenimiento y la planificación de reemplazos de piezas. Factores que influyen en la abrasión incluyen la dureza y angularidad de las partículas, la velocidad relativa entre las superficies y la presión de contacto, que pueden aumentar significativamente la tasa de desgaste.
La selección de materiales adecuados para resistir el desgaste por abrasión es fundamental. Por ejemplo, el caucho natural (NR) es efectivo para aplicaciones de impacto y abrasión, mientras que el poliuretano (PU) es preferido para abrasión fina sin impacto. Para aplicaciones que requieren una resistencia extrema, se utilizan cerámicas como el óxido de aluminio (Al₂O₃) o aceros de alta dureza como el Hardox, que ofrecen resistencia tanto a la abrasión como al impacto. El carburo de tungsteno aplicado por HVOF (High Velocity Oxygen Fuel) proporciona la máxima durabilidad en entornos muy severos, lo que es crítico en las operaciones mineras.