Definición completa
Las cribas vibratorias, también conocidas como zarandas, son equipos fundamentales en procesos de clasificación en la minería y otras industrias. Su función principal es separar materiales granulares de diferentes tamaños utilizando una o más superficies de malla que vibran a frecuencias de entre 700 y 1200 RPM. La vibración de la malla, que tiene una amplitud de 3 a 12 mm, permite que los materiales más pequeños pasen a través de las aberturas, denominándose 'pasante' o 'undersize', mientras que los materiales que no logran pasar son clasificados como 'rechazo' o 'oversize'. Esta clasificación es crucial para optimizar el proceso de extracción y procesamiento de minerales, ya que permite asegurar que solo los materiales de tamaño adecuado avancen en la cadena de producción.
Existen diferentes tipos de cribas vibratorias, cada una diseñada para aplicaciones específicas. Las más comunes son las inclinadas, que suelen tener un ángulo de 15 a 30 grados, lo que facilita el flujo de material y maximiza la eficiencia. Las cribas horizontales son ideales para clasificar finos, ya que permiten una mayor superficie de contacto con el material. Por otro lado, las cribas de tipo banana, que presentan una curvatura variable, ofrecen alta capacidad y son eficaces para separar grandes volúmenes de material. La elección del tipo de criba dependerá de las características del material a procesar y de los requerimientos específicos de la operación.
En cuanto a los medios de clasificación, las mallas pueden estar hechas de alambre de acero tejido, que es económico y proporciona aberturas precisas, o de paneles de poliuretano (PU), que tienen una vida útil de 3 a 5 veces mayor que el acero en condiciones de abrasión fina y pueden tener aberturas que van desde 0.5 mm hasta 100 mm. Los paneles de caucho natural (NR) son utilizados en aplicaciones donde se prevén impactos pesados. Las capacidades de las cribas vibratorias varían ampliamente, desde 10 hasta 3000 toneladas por hora, dependiendo del tamaño del material y el número de pisos de la criba. La norma ASTM E11 establece los tamaños estándar de las mallas utilizadas en estas aplicaciones, garantizando la uniformidad y calidad en el proceso de clasificación.