Definición completa
El vulcanizado de recubrimiento es un proceso fundamental en la industria minera, utilizado para mejorar la durabilidad de las superficies metálicas de los equipos que están expuestos a condiciones extremas de abrasión y corrosión. Este proceso consiste en la adhesión permanente de láminas de caucho antiabrasivo a las superficies metálicas, lo que proporciona una barrera efectiva contra el desgaste. La vulcanización puede realizarse de dos maneras: caliente y fría. La vulcanización caliente se lleva a cabo in situ, donde se requiere la aplicación de calor y presión para asegurar una adhesión óptima. Este método es preferido en situaciones donde se necesita una resistencia máxima a la abrasión y se realiza en cuatro pasos: el primero es el sandblasteo del metal hasta alcanzar el estándar Sa 2.5 mínimo, lo que asegura que la superficie esté libre de impurezas. Luego, se aplica un primer (Chemlok 205) seguido del adhesivo (Chemlok 220) y, finalmente, se colocan las láminas de caucho crudo y se vulcanizan utilizando un autoclave portátil o una prensa a temperaturas de 145-155 °C durante 30-60 minutos, dependiendo del espesor del caucho utilizado.
Por otro lado, el vulcanizado en frío es una opción más conveniente para aplicaciones en campo, donde no se dispone de equipo para aplicar calor. Este proceso comienza también con el sandblast a Sa 2.5, seguido de la aplicación de un primer y un cemento bicomponente, como Rema Tip Top SC 4000 más E-40, que permite unir las láminas de caucho prevulcanizado. Este método requiere presionar las láminas con un rodillo y dejar curar durante 24 horas. En términos de rendimiento, la adhesión obtenida en el proceso caliente supera los 8 kN/m, lo cual es ideal ya que cualquier falla debería ocurrir en el caucho y no en la interfaz. En contraste, la adhesión del proceso frío varía entre 4 y 6 kN/m, lo que es suficiente para muchas aplicaciones donde no se requiere la máxima resistencia.
Las aplicaciones de este proceso son variadas en el ámbito minero, incluyendo tolvas, chutes, ciclones, carcasas de bomba y tambores de transportador, donde el recubrimiento de caucho ayuda a prolongar la vida útil del equipo y a minimizar el tiempo de inactividad por mantenimiento. En resumen, el vulcanizado de recubrimiento es una técnica vital para la protección de los equipos en la minería, asegurando eficiencia y durabilidad en entornos de trabajo difíciles.