Definición completa
Los adhesivos anaeróbicos son compuestos químicos que se utilizan principalmente para unir superficies metálicas. A diferencia de los adhesivos convencionales, estos permanecen en estado líquido en presencia de oxígeno, pero curan rápidamente en ausencia de aire, especialmente cuando están en contacto con metales. Esta polimerización es catalizada por iones metálicos de la superficie, lo que les confiere propiedades únicas en aplicaciones industriales. La resistencia de estos adhesivos varía entre 10 y 40 MPa en corte, dependiendo del grado utilizado. Existen tres categorías principales de aplicaciones: fijación de roscas, sellado de bridas metálicas y retención de rodamientos, cada una con especificaciones y grados de resistencia distintos.
Para la fijación de roscas, se ofrecen adhesivos con diferentes niveles de resistencia, desde baja (como el Loctite 242, que es desmontable) hasta alta (como el Loctite 262, que es permanente). Para el sellado de bridas metálicas, se utilizan productos como Loctite 518, que es flexible, y Loctite 574, que proporciona un sellado más rígido. En la retención de rodamientos, se recomienda el uso de Loctite 638 o 680, que garantizan una unión fuerte y duradera. La velocidad de curado de estos adhesivos es notable, alcanzando el 75% de su resistencia en una hora a temperatura ambiente y el 100% en 24 horas, especialmente en acero.
El rango de temperatura de operación de los adhesivos anaeróbicos es amplio, variando de -55 °C a +150 °C, y algunos grados pueden soportar temperaturas de hasta 230 °C. Esto los hace ideales para aplicaciones en condiciones extremas, donde otros tipos de adhesivos podrían fallar. Marcas reconocidas en el mercado incluyen Loctite de Henkel, así como Permatex y 3M, que ofrecen una variedad de productos especializados para distintas necesidades en la industria.