Definición completa
El mantenimiento de transmisión por banda es un conjunto de actividades programadas que tienen como objetivo maximizar la vida útil y la eficiencia del sistema de transmisión por bandas. Este tipo de mantenimiento se basa en actividades preventivas y predictivas que permiten identificar y corregir fallas antes de que se conviertan en problemas mayores. El mantenimiento incluye inspecciones visuales periódicas, así como mediciones de tensión y alineación. Por ejemplo, se recomienda realizar una inspección visual de las bandas cada 500 horas de operación para detectar grietas, desgaste o deshilachado. Este tipo de revisión es crucial, ya que un fallo en la banda puede provocar paradas no programadas y costosas en la producción.
La verificación de la tensión de las bandas debe hacerse con un medidor de frecuencia o de deflexión, también cada 500 horas. Mantener la tensión adecuada es vital para el rendimiento del sistema, ya que una tensión incorrecta puede causar un desgaste prematuro de las bandas y de las poleas. Por otro lado, la revisión de la alineación de las poleas es fundamental y se debe realizar cada 1000 horas utilizando una regla o un láser. Una alineación incorrecta puede provocar vibraciones y un desgaste irregular. Además, es importante inspeccionar las ranuras de las poleas con una galga de perfil y limpiar las poleas sin utilizar solventes agresivos, ya que estos pueden dañar la superficie de las bandas.
Finalmente, es esencial llevar un registro de las horas de operación para programar el reemplazo de las bandas. Una regla fundamental es que todas las bandas del set deben ser reemplazadas simultáneamente; nunca se deben mezclar bandas nuevas con usadas, ya que esto puede afectar negativamente la eficiencia del sistema. Después de un reemplazo, se debe re-tensionar el sistema entre 24 y 48 horas de operación para permitir el asentamiento inicial de las nuevas bandas.