Definición completa
La flotación es un proceso físico-químico esencial en la minería, utilizado principalmente para la concentración de minerales. Este proceso se basa en las diferencias de mojabilidad superficial entre los minerales valiosos y la ganga. En términos simples, los minerales que se desean recuperar son tratados con reactivos que alteran su superficie, haciéndolos hidrófobos, lo que les permite flotar en una mezcla de pulpa. Por otro lado, la ganga, que es el material no valioso, se mantiene en la fase líquida y se hunde. La eficiencia de este proceso es notable, alcanzando recuperaciones de entre 80% y 95% en minerales como cobre (Cu), zinc (Zn), plomo (Pb), molibdeno (Mo) y níquel (Ni).
El proceso comienza con la preparación de la pulpa, que consiste en la mezcla de mineral triturado con agua. A esta pulpa se le añaden diferentes reactivos, que incluyen colectores para hacer que los minerales deseados se adhieran a las burbujas de aire, espumantes para estabilizar la espuma formada y depresores para evitar que los minerales no deseados floten. Se inyecta aire en la pulpa, creando burbujas que capturan los minerales hidrófobos. A medida que las burbujas ascienden, arrastran consigo los minerales deseados a la superficie, donde se forma una capa de espuma que puede ser recolectada. La selección de reactivos es crucial y marcas como Cytec Solvay y Clariant son líderes en este campo, proporcionando soluciones específicas para diferentes tipos de minerales y condiciones de operación.
La flotación no solo es fundamental para la extracción de metales preciosos, sino que también se utiliza en la recuperación de minerales industriales y en el tratamiento de minerales complejos. Sin embargo, es un proceso que requiere un control meticuloso de las condiciones operativas, incluyendo el pH, la concentración de reactivos y la velocidad de agitación, para optimizar la recuperación y la pureza del concentrado final.