Definición completa
El cordón de tensión es un componente crítico en las bandas de transmisión, responsable de soportar la carga de tracción y, por ende, influir directamente en el rendimiento y durabilidad de la banda. Este elemento estructural se encuentra situado en la línea neutra (pitch line) de la banda, donde las tensiones son equilibradas, permitiendo una distribución óptima de las fuerzas. Los materiales utilizados para fabricar cordones de tensión son seleccionados en función de las necesidades específicas de la aplicación, destacando el poliéster, aramida/Kevlar, fibra de vidrio y acero, cada uno con propiedades mecánicas distintas que se adaptan a diversas condiciones operativas.
El poliéster es el material más común, con una elongación de 1-2%, lo que lo hace adecuado para aplicaciones estándar en bandas en V. Por otro lado, el cordón de aramida o Kevlar es ideal para aplicaciones que requieren alta resistencia y bajo estiramiento, como en sistemas de transmisión de alto torque (HTD). La fibra de vidrio, con una elongación mínima, se utiliza en bandas dentadas automotrices, donde se requiere una estabilidad dimensional superior. Finalmente, el acero, que ofrece la máxima resistencia, es fundamental en las bandas transportadoras de larga distancia, donde las cargas son significativas.
La resistencia a la tracción de un cordón se mide en kilonewtons (kN) y está influenciada por el diámetro del cordón, el paso de enrollado y el material utilizado. La elongación bajo carga y la resistencia a la fatiga por flexión son factores críticos a considerar en el diseño y selección de bandas de transmisión, ya que afectan directamente la vida útil y el rendimiento del sistema. Por lo tanto, es esencial seleccionar el tipo de cordón de tensión adecuado que cumpla con los requisitos específicos de cada aplicación para garantizar un funcionamiento eficiente y duradero.