Definición completa
Los pisos para gimnasio son una solución fundamental en la construcción de espacios destinados al ejercicio físico, ya que están diseñados para absorber impactos y proporcionar una superficie segura. Estos pisos suelen tener un espesor que varía entre 15 a 50 mm, dependiendo de la zona de uso. Por ejemplo, en áreas de cardio, se utiliza un espesor de 15-20 mm, mientras que en plataformas olímpicas de levantamiento de pesas se recomienda un espesor de 30-50 mm. El material consiste generalmente en caucho reciclado de llanta, aglomerado con resina de poliuretano (PU), lo que les confiere propiedades de resistencia y durabilidad, además de ser una opción más ecológica al reutilizar materiales. La capa superior de EPDM de 3-5 mm no solo proporciona estética, sino que también mejora la resistencia a la abrasión y la intemperie, haciéndolo ideal para un entorno deportivo.
La instalación de estos pisos puede hacerse en diferentes formatos: losetas de 50×50 cm o 100×100 cm con sistema de interlock, rollos de 1.22 m de ancho, o mediante un vertido in-situ para adaptarse a formas irregulares. La densidad del material es crucial, ya que debe estar en un rango de 900 a 1100 kg/m³ para garantizar la estabilidad y el rendimiento bajo condiciones de alta carga. Además, el color suele ser negro con motas de EPDM de colores variados en un porcentaje del 10-25%, lo que permite personalizar la apariencia del gimnasio según las preferencias del cliente. La norma de absorción de impacto ASTM F2772 es fundamental para evaluar la efectividad de estos pisos, asegurando que cumplen con los estándares de seguridad y confort necesarios para los usuarios.