Definición completa
La curva de la bañera es un modelo gráfico que representa la tasa de falla (λ) de un componente a lo largo del tiempo, dividiéndose en tres periodos críticos. En el primer periodo, conocido como mortalidad infantil, la tasa de falla es decreciente, lo que representa aproximadamente el 0-3% del tiempo total de vida del producto. Durante este tiempo, los componentes defectuosos tienden a fallar rápidamente y suelen ser eliminados. En el segundo periodo, que constituye la mayor parte de la vida útil del componente (alrededor del 90% del tiempo total), la tasa de falla permanece constante, lo que indica que el producto opera de manera fiable bajo condiciones normales de uso. Finalmente, en el tercer periodo, denominado desgaste, la tasa de falla comienza a aumentar gradualmente, lo que indica que los componentes están llegando al final de su vida útil y requieren atención. Este modelo se basa en la distribución de Weibull, que se caracteriza por tres parámetros: β < 1 para la mortalidad infantil, β = 1 para la vida útil y β > 1 para el desgaste. Este enfoque es esencial para los ingenieros de mantenimiento, ya que permite programar adecuadamente el burn-in de equipos nuevos, donde se prueban los componentes durante un período específico para detectar fallas tempranas. También ayuda a definir intervalos de mantenimiento preventivo y planificar reemplazos de manera efectiva, asegurando que la operación de maquinaria y equipos sea óptima y minimizando tiempos de inactividad inesperados. La implementación de esta curva en el mantenimiento industrial es clave para optimizar la disponibilidad de los activos y reducir costos operativos a largo plazo.